Escamas de rPET para aplicaciones Botella a Botella (B2B)

Ninguna línea de lavado por sí misma puede producir escamas de rPET clasificadas como de “grado alimentario” debido a la imposibilidad de conseguir la descontaminación interna. Para alcanzar la calidad necesaria para la producción Botella a Botella se hace precisa la presencia de tecnologías aguas abajo, en particular el tratamiento SSP y la extrusión. Como pioneros del mercado de reciclaje de PET (su propia planta de lavado y reciclaje de PET se instaló en el año 1986), SOREMA posee la mayor cuota de mercado del mundo en sistemas de reciclaje de botellas de HDPEy de PET. Durante todos estos años de experiencia, SOREMA ha desarrollado un conocimiento preciso y renombrado en escamas de rPET de alta calidad. Habiendo desarrollado una cooperación en el reciclaje Botella a Botella con las principales marcas de refrescos, SOREMA conoce perfectamente y puede cumplir fácilmente con las estrictas especificaciones exigidas para fabricar botellas de refrescos a partir de escamas de rPET.
El reciclaje Botella a Botella es un proceso muy complejo en el que hay que tener en cuenta distintos aspectos. Por esta razón la política de SOREMA ha sido la de centrarse en la primera y más delicada parte del proceso de reciclaje de PET B2B, el proceso inicial de clasificación y el lavado.
Las botellas que llegan a la línea de reciclaje se dosifican en primer lugar en un abrebalas. Luego se lavan con una solución cáustica, la descarga del módulo de lavado de escamas, que de otro modo se desecharía. Aquí se eliminan los principales contaminantes, reduciendo el desgaste de las máquinas en los pasos siguientes.
Tras el prelavado se produce la clasificación manual y automática. Luego un granulador húmedo reduce las botellas a escamas. Las escamas se separan del agua y la pulpa tratándolas en una centrifugadora, y luego se envían a la separación final. Después del secado se usa un elutriador para eliminar las partículas finas.

Desde 1986 SOREMA ha venido construyendo cientos de líneas de reciclaje de PET en todo el mundo, diseñadas específicamente para el proceso Botella a Botella, con la cooperación de distintos socios para la extrusión final y el tratamiento SSP.
SOREMA puede ofrecer soluciones personalizadas y punteras con una gran variedad de capacidades de producción (desde 500 a 9.000 kg/h) a cualquiera de sus clientes que desee invertir en el reciclaje de PET Botella a Botella.
El PET es actualmente el material de embalaje más ampliamente usado, con un total de un 6,4 % de todos los contenedores y un 14 % de todos los embalajes plásticos. Se utiliza en particular para la producción de botellas de agua, refrescos, bebidas alcohólicas, aceites y detergentes. Actualmente, en lo referente a refrescos, el 43 % de los envases están hechos de PET, lo que representa el material más extensamente usado. Solamente para agua se usan anualmente 50 mil millones de botellas de plástico. El amplio uso de botellas de PET comenzó en los años 70 y se debe a las características del material, tales como su buena resistencia mecánica y a los agentes químicos, su transparencia y su bajo peso.
En el año 2011 se recogieron en Europa para su reciclaje cerca de 1,5 millones de toneladas de PET, que corresponden a algo más del 50 % de todas las botellas de PET del mercado.
Una botella puede estar fabricada con hasta el 100 % de PET reciclado, conocido comúnmente como rPET; sin embargo, este material tiende a absorber moléculas del alimento, bebida u otra sustancia que contenga inicialmente. Estos residuos deben retirarse durante el proceso de reciclaje para que el rPET obtenido sea adecuado para la producción de nuevas botellas destinadas al envasado de alimentos. Existen reglamentos gubernamentales que definen las indicaciones sobre el tipo y cantidad de compuestos admisibles en el rPET.
La primera botella de PET fabricada a partir de PET reciclado fue introducida en el mercado por Coca Cola en el año 1991, y contenía un 25 % de PET reciclado. La botella se introdujo en el estado de Carolina del Norte (EE. UU.) y a fines del año siguiente el uso de botellas que contenían PET reciclado ya se había extendido a 14 estados, además de haber sido adoptado por otros fabricantes, incluyendo Pepsi.